¿Cansada de la pinza de depilar? Con la técnica del microshading podrás tener unas cejas perfectas, sin necesidad de volver a usar esta pequeña herramienta. En esta nota te contaremos de qué se trata esta novedosa técnica y en qué se diferencia del microblading.
Para empezar, el microshading es una técnica que parte de la micropigmentación. Este es uno de los puntos comunes que tiene con el microblading, la otra técnica que es tendencia a la hora de tener una cejas que todos envidiarán. No obstante, también tienen sus diferencias y estas son importantes.
Tanto el microshading como el microblading tienen como objetivo dar una mejor forma y definición a nuestras cejas, pero el resultado no es el mismo. Por eso, lo ideal es optar por una de ellas, según nuestras necesidades y el aspecto que queremos lograr y para ello debemos saber las características de cada una.
Cómo es el microshading, la técnica para unas cejas perfectas
La técnica del microshading es una técnica que se encarga de utilizar los pigmentos naturales, los cuales se van depositando de manera manual con una micro navaja con la que se simula pelo por pelo un diseño de ceja personalizado. Sin embargo, la diferencia está en la técnica de la implantación del pigmento. En este caso, se requiere una máquina muy parecida a la de hacer tatuajes para hacer una especie de pixelado.
Está técnica para las cejas es considerada semi permanente ya que el pigmento se va desvaneciendo con el paso del tiempo. Pero el microshading tiene una ventaja. Si se lo retoca a los 40 días de la primera aplicación, puede llegar a durar dos o tres años más, lo cual es muy buena noticia para lucir unas cejas asombrosas por mucho más tiempo y darle a nuestra mirada y rostro un marco espectacular.